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martes, 21 de junio de 2011

Los osos también se estresan

Las personas se han convertido en la principal amenaza de los grandes depredadores, como los osos pardos ('Ursus arctos') de Europa. Para comprobar si estos animales alteran su comportamiento en función de la actividad humana, un equipo internacional de investigadores, liderado por españoles, ha analizado 440 lugares de descanso en Suecia. Según informa el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), se confirma que los osos evitan cualquier tipo de contacto con el humano.
"En un mundo tan humanizado, el hombre se ha convertido en un 'predador universal' y sus actividades inducen altas tasas de mortalidad y molestias a muchas poblaciones animales", relata a SINC Andrés Ordiz, principal autor del estudio. En Europa, es el caso del oso pardo. 
El ser humano es el responsable de que la tasa de mortalidad de estos animales sea elevada. Para evitar la presencia de las personas, alteran sus patrones de movimiento y el uso del hábitat en áreas con actividades estacionalmente intensas, como pueden serlo las estaciones de esquí.

Cambio de hábitos

Además, los osos se vuelven más nocturnos y transitan áreas con mucha cobertura forestal como refugio. "Reducen de este modo el contacto con las actividades humanas", señala Ordiz.
Pero cabe preguntarse: ¿huyen realmente los osos de las personas? Los investigadores analizaron la cobertura vegetal de unos 440 lugares de descanso (encames) utilizados por 22 osos entre los meses de abril y octubre de 2007. Los animales llevaban collares gracias a los cuales comprobaron si la variación en la cobertura estaba relacionada con las actividades humanas.
El estudio publicado en 'Oecologia', confirma que los osos eligieron 'específicamente' los puntos de densa vegetación para descansar. Según Ordiz, los lugares de descanso diurnos tenían más cobertura vegetal que los nocturnos mientras que los de verano-otoño estaban más ocultos que los de primavera. Además, los osos se alejaron de los pueblos en el período de verano a otoño, cuando tiene lugar la época de caza de diversas especies.

De predador a 'presa'

Los científicos sugieren que los osos saben discernir el riesgo creado por el hombre , al menos a una escala temporal "muy fina", estacional y diaria. "Han desarrollado, como 'presas', un fino comportamiento anti-predatorio", apunta el investigador.
La hora del día y la distancia de los pueblos son las variables más influyentes a la hora de decidir el lugar de descanso. Eligieron zonas de mayor vegetación si el encame estaba próximo a los pueblos que si estaba más alejado. Los investigadores destacan la importancia de la cobertura forestal "para que los grandes carnívoros puedan sobrevivir en áreas humanizadas de la Europa de hoy en día".
Los úrsidos pasan largas horas descansando, y por ello, eligen lugares muy específicos. No en vano, los investigadores apuestan por minimizar el acceso humano a áreas con buena cobertura forestal y también a zonas escarpadas para evitar el contacto entre grandes carnívoros y humanos. (Información extraída de el Mundo)

lunes, 21 de marzo de 2011

Fallece oso polar en Alemania

TODO ANIMAL

Hace unos años fue muy sonado que un pequeño oso polar había nacido en cautiverio y hasta el momento había sido criado ahí, pero hoy falleció en Alemania.

El oso polar Knut, que hace cuatro años saltó a la fama al ser criado con biberón en el parque zoológico de Berlín, falleció hoy repentinamente por causas que aún se desconocen en la capital alemana.

Un portavoz del Zoologischen Garten Berlín informó de que Knut apareció muerto hoy flotando en las aguas de la gran piscina en el recinto donde vivía habitualmente, cuando se encontraba solo en el mismo.

Las tres osas polares que tenía como compañía desde el pasado otoño, su madre Tosca, así como Nancy y Katjuscha, habían sido encerradas poco antes en la osera del zoológico.

La joven osa Gianna, que había sido escogida como posible pareja permanente del famoso plantígrado polar, había retornado recientemente al zoológico de Múnich (sur de Alemania), de donde procedía, al fracasar el "romance" animal.

Knut, que en diciembre cumplió cuatro años, había sido criado desde su nacimiento y a lo largo de más de un año por su cuidador Thomas Dörflein, que falleció repentinamente en septiembre de 2008 a los 44 años. (Con información de tu teve)

jueves, 3 de marzo de 2011

En invierno los osos mantienen su temperatura corporal y despiertan como nuevos

TODO ANIMAL

¿Sabías que los osos aun cuando duermen durante todo el invierno no pierden su temperatura corporal, su densidad ósea ni su masa muscular?, este es un gran descubrimiento que hicieron un grupo de científicos, y ahora quieren estudiar más allá para que las personas que entran en estado de coma, o pasan mucho tiempo inmóviles no sufran atrofias.

La información fue publicada por el Universal y te la traemos al blog para que te enteres de otra de las tantas cosas buenas que los animales, sin importar su especie pueden hacer por los humanos:

Los osos que hibernan tienen muy escasas demandas energéticas, pero al contrario de la mayoría de los animales que duermen todo el invierno, no se enfrían demasiado, informó el jueves un grupo de investigadores.

Los científicos confían en que, si logran descifrar cómo esos animales reducen el uso de energía y al mismo tiempo mantienen la temperatura corporal relativamente cálida, podrían en un futuro aplicar esos principios para tratar a las víctimas de ataques cardíacos, apoplejía y otras dolencias.

La temperatura corporal de los mamíferos pequeños que hibernan puede caer a un nivel cercano a la congelación. Pero eso no ocurre en los osos negros, más cercanos al tamaño de los seres humanos, según nuevas investigaciones publicadas por la revista Science. Las conclusiones fueron presentadas también en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Progreso de la Ciencia.

El autor central del estudio, Brian Barnes, del Instituto de Biología Artica en la Universidad de Alaska, notó que después de hibernar los osos negros no padecen la pérdida ósea y muscular que se produce en los seres humanos después de un prolongado período de inactividad.

Agregó que si los científicos llegan a comprender mejor los mecanismos de esa menor demanda metabólica, sería posible desarrollar nuevas terapias y medicamentos para la gente.

Aunque eso requeriría muchas más investigaciones, los científicos dicen que comprender el funcionamiento del proceso de hibernación podría prevenir la osteoporosis y la atrofia muscular a causa de la falta de uso, permitiendo posiblemente a los médicos colocar algún día a los heridos que no pueden moverse en un tipo de animación suspendida o reducida hasta que cicatricen.

Barnes, Oivind Toien y colegas estudiaron cinco osos negros -tres machos y dos hembras- que las autoridades de la fauna silvestre de Alaska clasificaron como peligrosos y removieron de la cercanía de los seres humanos.

Los osos fueron alojados en cajas de madera llenas de cámaras y grabadores, además de instrumental para medir el consumo de oxígeno. También les implantaron transmisores con el fin de medir su temperatura, ritmo cardíaco y actividad muscular.

Los científicos hallaron que, en vez de que su temperatura disminuyera cerca del nivel de congelación, los osos experimentaban ciclos de varios días en que su temperatura descendía a 30 grados Centígrados. Después empezaban a temblar y los registros trepaban nuevamente a unos 36 grados, casi normales.
Sin embargo, pese a permanecer relativamente templado, el metabolismo de los osos caía a niveles muy bajos. Su consumo de oxígeno se reducía en un 75% respecto al del verano y su tasa cardíaca descendía de 55 pulsos por minuto a 14.

Otra sorpresa fue que los osos, al igual que las personas somnolientas por la mañana, son lentos para recuperarse de la hibernación. Los investigadores esperaban encontrar que el metabolismo de los animales regresara inmediatamente a los niveles normales. Pero las tasas metabólicas no volvían a sus niveles activos durante dos a tres semanas completas.

La investigación fue apoyada por el Comando de Investigación Médica y Material del Ejército, la Fundación Nacional de Ciencia, el Instituto Nacional de Salud, la Universidad Stanford, la Asociación Cardíaca Estadounidense y el Programa Fulbright.